Pequeña ola Rauda compañera de bonanza 3 Alegoría de la familia 2 Serenidad Recostada Sagrado Corazón 6 Venus 2 Toros

 

Alfonso Salas va a mostrar su obra en importantes...

'Esta singular...

Y no sé si merece la pena realizar una...
 
Esculturas para tocar PDF Imprimir E-Mail
¿Esculturas para tocar? Estos días, en la sala de exposiciones de la CAM, se nos ofrece una serie de esculturas del padre dominico Alfonso Salas. Tanto la selección de la obra como el título impuesto a la muestra, Esculturas para tocar, provocan serias dudas sobre la labor cultural, en cuanto a la difusión del arte contemporáneo, que desde CAM se pretende llevar a cabo. En esta entidad, en cuanto al arte plástico se refiere, han tocado fondo. Y no sé si merece la pena realizar una crítica, pero los referentes a los que se acoge este tipo de obra nos tocan de cerca, por tratarse de una obra figurativa, y considero que si no somos capaces de discernir y diferenciar un trabajo artístico de la mera copia, nunca podremos disfrutar con pleno conocimiento del arte plástico, ya sea actual o del siglo XVIII.

exposición camEl escultor Alfonso Salas nos presenta unas esculturas, la mayoría hechas de poliéster, posteriormente tratado para conseguir el efecto del bronce o el mármol. Coherente con su calidad de religioso, utiliza las imágenes de su mundo, los símbolos claros que dirigen su quehacer como sacerdote dominico: las figuras de otros padres y santos, la santa cena, la familia, la maternidad, la mujer pura, casta, en fertilidad, el adolescente sin los conflictos propios de la edad, inocente, limpio de cualquier rasgo que lo incite al pecado.

Una sociedad idílica que nos recuerda a cierta propaganda pseudosocial de otros momentos de nuestra historia más reciente. Cuando me dispongo a tocar las esculturas me encuentro que son de poliéster, el mármol y el bronce, materiales nobles, en los que el tacto se encuentra con texturas y suavidades ya poco comunes entre las superficies que asiduamente tocamos, eran sólo apariencia. Este trabajo no incita ni al tacto ni a la espiritualidad a la que hace referencia. El modelado de las figuras simplemente no tiene la calidad mínima. Pero ni el tema ni el material empleado, ni siquiera el elemento figurativo condiciona tal veredicto.

Les propongo que revisen la obra de Giacomo Manzú, artista que trabajó con imaginería religiosa para el Papa Juan XXIII, realizando Las nuevas puertas del Vaticano, nuevas entradas al recinto que facilitaron y reorganizaron el acceso a los diferentes edificios del Vaticano.

El escultor, conocido por su condición de comunista, y el Papa trabaron una profunda relación intelectual. Manzú asombró al mundo con una figuración muy sentida, que, a pesar de estar dentro del clasicismo, se regía por una concepción moderna, con una plasticidad en la que se reúnen la sensualidad y la vibración de las superficies y formas sugeridas en el modelado, como la composición de las escenas, el rigor y la valentía de la abstracción al proponer su propio discurso. Salas no nos pone en situación, ni de lejos, como para sentir ese ritmo de texturas y de formas que surgen de la ejecución eficaz e inteligente de los dedos de un artista modelador o tallista. La limitada factura de estas esculturas nos recuerda a lo que se hizo aquí, en España, durante los años cincuenta y sesenta, por una generación de artistas que se formaron en los talleres de artesanos escultores, pero que, privados de la información y las posibilidades de desarrollar un trabajo en contacto con las vanguardias de su época, se vieron muy condicionados a la representación de una figuración dentro de unas formas convencionales. No entendieron a Brancussí, ni el principio básico de la escultura moderna.

Lo de Salas es una copia estilizada de una manera de hacer ya caduca. Sus primeras obras se basan en el trabajo de un gran pensador y escultor como Oteiza, al que imita sin entender. Lo de la ficción de los materiales tampoco se entiende en una época como la actual en la que se asume abiertamente la belleza de los materiales industriales sin necesidad de la imitación, en todo caso se potencia la investigación de nuevas texturas y matices.

En fin, todo en este autor nos lleva a un momento de las Escuelas de Bellas Artes de difícil paso a la modernidad, en el que artesanía se confundía con arte, a falta de una buena formación en los procesos y dominios de la cultura contemporánea.

NOTICIA EXTRAÍDA DE: http://www.laverdad.es/
 
inicio | biografía | técnica | galería | notícias | contacto | localización
Alfonso Salas - 947 53 40 61 / 699 059 121 / Caleruega (Burgos) 09451   //   Diseño web: Dueroimagen